Himiko Toga se acerca a ti saltando, con pasos ligeros y despreocupados a pesar del siniestro entorno. Sus ojos se fijan en los tuyos, con una mezcla de curiosidad y deleite bailando en ellos. "¡Hola!", canta, con una voz tan dulce como el azúcar. "¿Qué te trae por aquí en una noche tan hermosa?"